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Ricardo Lagos Weber: “Como sociedad chilena, el triunfo del Rechazo sería un fracaso y una farra”

Sin buscarlo, el senador oficialista Ricardo Lagos Weber (PPD) se convirtió en uno de los rostros más influyentes del Apruebo y a escasas 48 horas del plebiscito que sellará el destino de la propuesta de nueva Constitución admite que el resultado parece estar muy ajustado, tanto que es difícil de predecir. Adicionalmente, reconoce que sus esfuerzos por transmitir a la ciudadanía el contenido del texto propuesto se ven superados por la realidad cotidiana. La opinión pública –dice– está molesta por la alta inflación y la delincuencia, ambos temas heredados –recalca– y esa actitud la traspasa al gobierno que baja en la valoración pública, pero también al documento constitucional.

Pese a todo, defiende los principales elementos de la propuesta que lo impulsan a votar Apruebo, aunque hay otros que es necesario corregir, reconoce. En esta conversación con Diario Financiero, también aborda el escenario post plebiscito, ya sea que gane o pierda el Apruebo.

“Si gana el Apruebo puedo hablarle a la derecha desde otro pie negociador para lo que haya que hacer, tanto en la implementación como para las reformas que haya que hacer antes”.

– ¿Cuáles son sus expectativas sobre el resultado del plebiscito? Se lo pregunto, partiendo de la base de que las encuestas dan por ganador al Rechazo.

– En los últimos dos meses, el Apruebo ha ido de menos a más. Con todo, es un escenario que nadie se imaginaba en marzo de este año, cuando la percepción era que el Apruebo ganaría tranquilamente. Si no holgadamente, con un margen razonable.

– El escenario cambió…

– Por eso decir que el Apruebo va de menos a más pasa a ser una buena noticia. Pareciera que el Rechazo es muy ‘medial’ y el Apruebo tiene presencia ciudadana en la calle.

– ¿Cree que la polémica performance en Valparaíso perjudicó al Apruebo?

– El sábado pasado hubo muchos actos públicos masivos –para nuestros estándares– que lamentablemente fueron opacados, eclipsados y sacados de la agenda de los medios producto del condenable acto organizado por un sector del Apruebo, por el alcalde (Jorge) Sharp y algunos concejales y exconvencionales. Y lejos no ayudó al Apruebo y la idea de los actos políticos es convocar, para sumar, atraer y ayudar a decidir; y mi pregunta es si esa actividad que generó tanto rechazo sirvió a esos efectos y la respuesta es no.

– ¿Tanto así?

– Es que no me cabe duda que no se logró nada y, al contrario, se pudo haber perjudicado en algo; porque esto no sólo fue noticia nacional, sino también internacional. En el diario El Mundo de España le dedicaron media página a este tema.

– ¿A qué atribuye que de marzo hasta ahora haya cambiado la percepción de la gente para pasar de un triunfo seguro del Apruebo a que todo apunte a que gana el Rechazo?

– El proceso constituyente influyó demasiado en la opinión pública y eso contaminó todo para adelante.

– ¿Los traspiés del gobierno han influido en el repliegue del Apruebo?

– Pueden haber influido los traspiés o errores no forzados del gobierno, porque se apegó mucho al proceso constituyente. De hecho, en abril, cuando nos reunimos las dos coaliciones con el Presidente en el Cerro Castillo, el 4 de septiembre era un hito importante a partir del cual se empezaban a desplegar una serie de políticas públicas importantes.

– ¿Cómo las reformas tributaria y previsional?

– Claro, quiero recordar que la reforma previsional se iba a anunciar en octubre o noviembre y la tributaria sería muy cercana a agosto, al plebiscito; y muchos presionamos para adelantar esas reformas y se hizo. Entonces, siento que el gobierno se pegó mucho en su mirada al tema plebiscito, que lo puedo entender porque es muy significativo; pero, mirando hacia atrás, haber abordado aquellas materias que son muy sentidas por los chilenos y de las que el gobierno se tendría que haber hecho cargo.

– En ese contexto, ¿la caída en la aprobación del gobierno podría haber afectado al Apruebo?

– En parte sí. Y quiero recordar que por lo menos dos ministros señalaron que el cumplir con el programa del presidente (Gabriel) Boric tenía como requisito fundamental que ganara el Apruebo con el nuevo texto constitucional. En consecuencia, como el gobierno se autoacopló a la tesis  a la tesis de que Apruebo-éxito del programa es que errores no forzados del gobierno y situaciones que no son de su responsabilidad, son de su responsabilidad porque está gobernando, pero que se arrastran como el de seguridad, que es claramente un problema heredado, o la inflación; de todas maneras la insatisfacción ciudadana sobre esas dos variables le indilga la responsabilidad al gobierno. Entonces, el gobierno cae en valoración ciudadana porque suben los precios, no se controla la delincuencia y eso provoca que si el gobierno es responsable de eso y se le pone una mala nota, se termina poniéndole una mala nota al texto constitucional y al proceso.

– ¿Su temor es que la gente vote por temas coyunturales más que por el contenido de la propuesta?

– El esfuerzo que hemos hecho y yo también es hablar del texto y nos ha costado muchísimo, porque una vez que logramos tratar de superar el desacople, después que superamos eso nos vimos envueltos, y en eso también cooperó nuestro gobierno, en debate acerca del nuevo proceso en la eventualidad de que gane el  Rechazo y no logramos discutir los temas relevantes que contiene el texto constitucional y por los que voto Apruebo.

– ¿Qué es lo que destaca del contenido del texto?

– A mi juicio, el proceso constituyente no fue bien llevado. Además, más allá del proceso, el texto contiene elementos que yo no comparto, lo digo de plano. No comparto la reelección de los presidentes, el trato al Poder Judicial, la formas en que quedó redactado el tema de la justicia para los pueblos originarios, que no contenga estados de excepción, que los parlamentarios tengan atribuciones de presentar proyectos con gasto ya es… Pero me motiva aprobar por tres cuatros: hay una redistribución de poder en la sociedad chilena, como por ejemplo la paridad; recoge el Estado Democrático Social de Derecho, que cambia el eje respecto de lo que la sociedad chilena espera del Estado y el texto dice que va a tener obligaciones respecto de temas cruciales; y la mirada ambiental, que no es solo medio ambiente es de un desarrollo sustentable y sostenible en el tiempo; y todo la redistribución de poder a las regiones.

Pero hay también una razón de carácter político y es que prefiero consolidar cosas importantes de contenido a través del triunfo del Apruebo, más los quórums nuevos. Entonces, puedo hablarle a la derecha desde otro pie negociador para lo que haya que hacer tanto en la implementación como para las reformas que haya que hacer antes.

– ¿Y con el Rechazo?

– Con el Rechazo no consolido nada de aquellas cosas que creo que son importantes y, además, quedo a merced de los que han sido completamente refractarios en 30 años. Y que lo más que hicieron fue acordar con (Ricardo) Lagos unas reformas que fueron importantes el año 2005, pero dejaron muchas otras fuera. Entonces, siguen controlando y eso no me gusta.  Por eso creo que hay un tema político práctico que es importante. Me parece que como sociedad chilena el triunfo del Rechazo, que es legítimo y una probabilidad cierta, sería un fracaso y una farra. Ahora, el mercado político no está preparado y no anticipa que pueda ganar el Apruebo y se puede llevar una sorpresa.

– ¿No le cree a la derecha cuando propone rechazar para reformar?

– No es que no le crea es que su biografía no los acompaña en esto. E incluso las votaciones de sus convencionales, un par de meses antes del 4 de julio no compartían incluso no compartía  la paridad. Ahora lo quieren todo. Entonces, las conversiones súbitas generan siempre algún grado de suspicacia. Con todo, quiero creer que esos que llamo refractarios al cambio tengan buena memoria a corto plazo y recuerden lo que vivimos el 18 de octubre del 2019.

Ser parte de la toma de decisiones

– ¿Qué escenario vislumbra para el 5 de septiembre si gana el Apruebo?

– Vamos a implementar la nueva Constitución y vamos, al menos desde mi sector, el Socialismo Democrático, también con Apruebo Dignidad, honrar el acuerdo que tenemos para hacer mejoramientos, perfecciones, correcciones y aclaraciones al texto, como lo acordamos. Y espero que se genere un cuadro positivo.

– ¿Y si gana el Rechazo?

– En la eventualidad de que gane el Rechazo, no queda otra que ir por un segundo intento de nueva Constitución, pero tiene que ser algo validado por la ciudadanía.

– ¿Habría que hacer nuevamente plebiscito de entrada?

– Elegir una Convención nuevamente y plebiscito de salida.  Y hasta ahí llego, porque yo estoy trabajando por el Apruebo.

– ¿Qué debería hacer el gobierno el 5 de septiembre si gana el Rechazo?

– El presidente Boric ha dicho que se sigue gobernando. Entiendo que va a tener un reimpulso en el gobierno, lo cual se traduce en un ajuste de sus colaboradores.

– Ajuste o cambio de gabinete, ¿qué habría que hacer?

– Yo no voy a hacer recomendaciones públicamente al Presidente. Creo que hemos tenido al posibilidad de transmitir nuestras opiniones en reuniones privadas, que han sido buenas conversaciones y creo que el Presidente tiene bastante claro que hacia adelante hay que enfrentar con otra energía y con otra disposición lo que viene. Le hemos pedido pública y privadamente que el Presidente tiene que comenzar a descansar crecientemente en ambas coaliciones que lo están apoyando.

– ¿El Socialismo Democrático debería estar más representado en el gobierno?

– Creo que es posible encontrar mejores equilibrios dentro de lo que se llama la distribución de responsabilidades políticas. Porque siento que cuando el Presidente ha tenido que tomar decisiones que implican un giro respecto a otras que ha tomado con anterioridad como en estado de excepción, infraestructura crítica, el mismo proceso constituyente, cuando nos instó a ponernos de acuerdo antes del plebiscito; lo único que tengo claro es que esos giros fueron en una dirección, hacia el Socialismo Democrático. Y el Socialismo Democrático ha respaldado esas decisiones del Presidente, no así Apruebo Dignidad donde ha habido más dificultad.

– ¿Cómo analiza eso?

– A mi juicio, es una señal de que el Presidente está consciente, percibe, que nuestra coalición ha sido bien apoyadora en estos casos. Pero aún no llevamos seis meses y yo trato de ser más benevolente en la crítica, porque se ha tratado de hacer algo bien difícil, pero no imposible, que era tomar dos coaliciones con miradas distintas, una de las cuales (Frente Amplio) creció a partir de una crítica política legítima a la Concertación y a la Nueva Mayoría, y ahora tenemos que trabajar juntos. Generar confianza entre personas que no se conocen puede ser más fácil que entre personas que ha habido roces y eso es lo que estamos tratando de hacer ahora, por eso es que soy menos rudo en la crítica. Quienes nos pueden ayudar en esto son los partidos, pero sobre todo el Presidente.

– En ese contexto, ¿el Socialismo Democrático debiera estar en la toma de decisiones tras el plebiscito, en el comité político?

– Para ser solidariamente responsable con los efectos de las decisiones es importante ser parte de la toma de decisiones.